Los momentos de crisis siempre traen oportunidades. En este caso estamos frente a una manera de aprender diferente, que nos obliga a repensar nuestro rol docente y a “virtualizar” la jornada escolar. Intentamos que nuestros alumnos mantengan la rutina en casa dentro de lo posible, brindándoles actividades y estrategias para no perder la continuidad.
Sin embargo, también pensamos en brindar algunas orientaciones para los papás devenidos en “docentes”, que sabemos que también deben cumplir con sus obligaciones y trabajar desde casa. Por ese motivo, es importante mantener los horarios y la organización en general.
Los adultos tenemos que intentar:
- Bajar la ansiedad, es importante que transmitamos calma y tranquilidad, a pesar de extremar los cuidados.
- Responder a sus preguntas e inquietudes, explicándoles que estamos transitando una situación atípica, que tomamos todas estas medidas por precaución, para cuidar nuestra salud y la de los demás.
- Diferenciar este tiempo de las vacaciones, organizando tiempos de trabajo y tiempo libre.
- Mantener la rutina lo más parecida posible a la cotidiana, que nos permita luego volver a la misma con mayor facilidad.
- Buscar que se concentren en la tarea dada hasta completarla, sin interrupciones, dividiéndola en bloques temáticos en forma similar al formato escolar.
- Que cuenten con tiempos de juego y actividad física (dentro de lo posible por cuestiones de espacio).
- Mantener el contacto con el afuera utilizando la tecnología (videollamadas u otras vías).
Recordemos que los adultos somos modelos para nuestros niños, en este caso de cómo regular el miedo y la ansiedad frente a una situación compleja. Aprovechemos para acrecentar el diálogo y transmitir la importancia de cuidar la salud y la vida como bien supremo, y el valor del trabajo cooperativo para lograr un objetivo común.
Departamento de Orientación Escolar